Alerta 042-2022

San José, La Paz, Honduras (C-Libre). - La defensora de los derechos humanos, Margarita Pineda, denunció una serie de amenazas en su contra por el trabajo que realiza en la defensa del territorio y los bienes comunes del municipio de San José, departamento de La Paz.

Ella fue coordinadora general y secretaria de actas del Movimiento Independiente Indígena Lenca de La Paz- Honduras (MILPAH) y actualmente lidera el área de la mujer indígena de esa organización, que desde inicios del 2011 libra la batalla para defender el patrimonio comunitario, que se encuentra amenazado por la empresa hidroeléctrica, Aurora I, que es propiedad de la diputada nacionalista y exvicepresidenta del Congreso Nacional, Gladis Aurora López. 

Aparte del conflicto generado con la instalación de la empresa Aurora I, los luchadores sociales, agrupados en MILPAH, también se han enfrentado con los problemas que les generan los dueños de los aserraderos de madera, que, inmisericordemente, talan el bosque del territorio indígena lenca. 

Recientemente, en el corredor de la casa de esta defensora de los derechos humanos, apareció un manuscrito, donde le manifiestan: “nosotros los empresarios emos tomando un acuerdo que si seguis destu destruyendo los acuerdo empresarios te mandaremos a quitar del camino por tanto daño que los has echo los as denunciado en varios proyecto ya sabemos que caminas solo y que estas en esa organización de milpa ya sabes lo que pasa en el jicaro oteva de los otros sapos”.

“Lo tiraron en el corredor y puse la denuncia en la DPI, pero me da miedo, porque vivo en la boca calle, donde todos pasan”, dice la defensora de los derechos humanos.

Asimismo, sostuvo, que en dos ocasiones han llegado a las inmediaciones de su casa a hacer disparos con arma de fuego, una situación, que para ella es preocupante, porque según expresó, de esa forma iniciaron los ataques contra Félix Vásquez, un líder ambientalistas y defensor de los territorios indígenas, que fue asesinado en diciembre del 2020, en Santiago de Puringla, La Paz.

Otro hecho que llamó la atención de la defensora del territorio indígena, es que el pasado lunes, 30 de mayo, dos hombres desconocidos permanecieron largo rato, sentados frente al portón de su casa. Y de igual manera, denunció que también le robaron unas plantas que mantenía en el patio de su casa y que, además, le quebraron la tubería del agua potable. 

Como defensora de los derechos humanos, Margarita Pineda, goza de las medidas colectivas, que el Mecanismo Nacional de Protección les otorgó a los miembros de MILPAH, pero ese amparo se limita a la asignación del número telefónico de un policía, al que pueden llamar cuando sus vidas están en riesgo.

Ante tal situación, y considerando que el contexto en que  los defensores de derechos humanos realizan su labor es grave, el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) les solicita a las autoridades garantizar el libre ejercicio de su trabajo, estableciendo las medidas que contempla la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los campesinos y otras personas que trabajan en zonas rurales.

Esta Declaración tiene como objetivo, proteger los derechos de todas las poblaciones rurales, incluidos los/as campesinos/as, los trabajadores agrícolas y rurales y los pueblos indígenas, al tiempo que reconoce su contribución al desarrollo sostenible, la biodiversidad y los desafíos a los que se enfrentan. 

La Declaración contempla la necesidad de respetar la identidad cultural y el conocimiento tradicional de la población rural, así como la exigencia de proporcionar protección social y garantizar la igualdad de género en las zonas rurales.