Alerta 043-2022

Choluteca Honduras (C-Libre). - Publicar un mensaje denunciando la criminalidad contra la prensa y solidarizarse con la familia del malogrado, comunicador social, Ricardo Ávila, fallecido el pasado domingo, 29 de mayo, después de recibir un balazo, disparado por un sicario, fue motivo suficiente para que el periodista, Carlos Eduardo Ávila, volviera a ser amenazado.

El pasado lunes, 30 de mayo, el periodista, Carlos Ávila, publicó una fotografía, del extinto comunicador social, Ricardo Ávila, con el mensaje: “La # Libertad de # Prensa y de # Expresión en Honduras está siendo masacrada. S.O.S. Honduras S.O.S. Comunidad Internacional. Mi solidaridad con la familia”.

Y desde un perfil, supuestamente, falso, a nombre de Franklin Enrique Sánchez Alemán, le respondieron: “Come mierda hijueputa basura hay periodistas aquí que deverian estar presos”.

Carlos Eduardo Ávila es un periodista perseguido por las autoridades judiciales de Choluteca, después de haber sido acusado de calumnias, por haber publicado una denuncia suficientemente documentada, sobre el acoso sexual del profesor, Juan Carlos Cruz Villatoro, contra sus alumnas de tercer año de computación, en el Instituto José Cecilio del Valle. 

Y pese a que la publicación del periodista está bien documentada, mediante oficios del Ministerio Público y de la Secretaria de Educación, que confirman la existencia de la denuncia criminal, contra del docente, la justicia hondureña condenó a Carlos Ávila, a catorce meses de prisión, sin la posibilidad de conmutar la pena, más una multa de 18 mil lempiras.

La situación es preocupante, porque para evitar ser capturado y enviado a la cárcel, el periodista se mantiene en la clandestinidad y su situación no le permite poder trabajar para su sostenimiento y el de su familia.

Desde inicios del Gobierno de Porfirio Lobo Sosa, el Estado adoptó las recomendaciones que diversas naciones del mundo le hicieron para garantizar la libertad de expresión y evitar el encarcelamiento de periodistas y comunicadores sociales. 

Sin embargo, el Código Penal, vigente en Honduras desde el 25 de junio del 2020, contempla en los artículos, 229, 230, 231, 232, 233 y 234, la calumnia e injuria como delitos contra el honor, dos preceptos jurídicos, que históricamente han sido utilizados como las herramientas eficaces para acallar a la prensa.    

Por tal razón, el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) insta a la junta directiva del Congreso Nacional, turnar a la Comisión de Dictamen y discutir ampliamente con diversos sectores sociales, la propuesta de reforma del Cogido Penal, encaminada a derogar el Capitulo III, que penaliza con cárcel y multa, la calumnia e injuria, considerados en la Ley, como delitos contra el honor.